miércoles, 25 de diciembre de 2019

NAVIDAD


..Sagrada Familia Aymara (Monjas Trapenses de Quilvo, Chile)















LLEGASTE TÚ

Llegaste despacito,
como se acerca el sol a mi ventana; como la primavera, que cuando más se espera… más se retrasa.Llegaste de puntillas, como una bailarina en plena danza… Y haciendo los honores,
llegaste entre dolores y esperanzas.Llegaste porque aquí se abrió una puerta, llegaste y sin apenas darnos cuenta, nos pusimos a soñar.Tú, llegaste tú. Tú y nuestra casa se llenó de sueños. Tú, llegaste tú, para quedarte siempre en nuestro corazón.Llegaste en la batalla (el humo y la metralla te hicieron llorar), y mientras te acunaba, sentía que abrazaba así a la Humanidad.Llegaste con motivos, llegaste a dar sentido, llegaste a buscar, igual – seguramente –
que el resto de la gente, la Felicidad.Llegaste porque aquí se te esperaba; llegaste y sin apenas decir nada, juntos fuimos mucho más.
Llegaste porque aquí se abrió una puerta, llegaste y sin apenas darnos cuenta, nos pusimos a soñar. CANCIÓN JUANES

domingo, 15 de diciembre de 2019

adviento


La palabra Adviento significa "llegada", e indica el espíritu con que los cristianos deben vivir. Es la preparación para la llegada de Cristo. Esta preparación es la conversión del corazón acompañado de gozo y alegría, esperanza y oración.
El Adviento nos debe hacer crecer en nuestra convicción de que Dios nos ama y nos quiere salvar y quiere acrecentar nuestro amor agradecido a Dios.
Con el Adviento, la Iglesia, comienza el año Litúrgico:
·  Celebra la llegada de Cristo con los hombres con una gran fiesta a la cual llamamos Navidad.
·  Al celebrar la liturgia del Adviento la Iglesia actualiza la espera del Mesías: participando en la larga preparación de la primera venida del Salvador, los fieles renuevan el ardiente deseo de la Segunda Venida.
·  El Adviento dura cuatro semanas: comienza el domingo más cercano a la fiesta de San Andrés (30 de noviembre) y culmina en vísperas de Navidad, teniendo así las comunidades, cuatro domingos para dedicar la preparación y meditación de las promesas realizadas por Dios a lo largo de la Historia de la Salvación. Al mismo tiempo que nos disponemos a un nuevo nacimiento del niño de Belén, esperamos con constancia y confianza su Segunda Venida, la plena realización de sus promesas a los hombres.
· Del 17 al 24 de diciembre meditamos los hechos históricos que sucedieron antes del nacimiento de Cristo y en el significado que ellos tienen.
·  En cada uno de los domingos de Adviento se enciende una vela de la corona de Adviento como símbolo de la llegada de la Luz al Mundo.
·  Durante el Adviento los cristianos renuevan el deseo de recibir a Cristo por medio de la oración, el sacrificio, la generosidad y la caridad con los que nos rodean.Que en este Adviento vayamos dando cada vez más un sí incondicional al proyecto y a la propuesta de Dios y abramos nuestro corazón y nuestra mente al Señor que viene. Adviento es un tiempo de espera, pero una espera activa, en la venida del Salvador. Es tiempo de oración y penitencia porque preparamos nuestro corazón renunciando al pecado. También es tiempo de alegría y esperanza por la venida de Jesús.
Juan Bautista es un gran ejemplo. Se fue al desierto a rezar, a meditar la Palabra, a buscar conversión por medio de la penitencia. Dios entonces encontró en el un hombre disponible para preparar Su camino. Quien no se prepara ante el Señor no recibirá la gracia de su venida. Cristo vino, Cristo vendrá por segunda vez, Cristo está entre nosotros.
Un poco de etimología:
Adviento, viene del latín adventus,
que significa llegada o advenimiento.

domingo, 8 de diciembre de 2019

MARÍA


MARÍA EN LA ESCRITURA
En el Antiguo Testamento es como una gran profecía o anuncio de la venida de Jesucristo Nuestro Señor, Redentor de la humanidad; pero muy poco encontramos en él acerca de la Santísima Virgen María.
Sin embargo ya desde el principio, en el Libro del Génesis aparece la figura de aquella mujer de la que habrá de nacer el Salvador. Cuando Dios maldice a la serpiente o a Satanás, le dice: “Enemistad pondré entre ti y la mujer y entre tu linaje y su linaje: Él te pisará la cabeza mientras acechas tú sus talón”. (Gén 3, 15)
Con razón la Iglesia llama a este texto el Protoevangelio o sea, el primer anuncio de la buena nueva. Al anunciar a Jesucristo se menciona a la que lo va a dar a luz.
Dos Profetas: Isaías y Miqueas, ocho siglos antes de Cristo, hablan también de la Virgen María. Es importantísimo el versículo de Isaías en donde le promete al rey Ajaz la señal esperada: “He aquí que la virgen está encinta y va a dar a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel” ( Is 7, 14)
Por su parte Miqueas, contemporáneo de Isaías, menciona también “Al tiempo en que dé a luz la que ha de dar a luz”. (Mt. 5, 2)
María en los evangelios.
El personaje central y absoluto del Nuevo Testamento, es Jesucristo. Las pocas citas que nos hablan de Ella, han sido suficientes para que la Iglesia, con grande amor, la conozca profundamente y la venere con especial predilección.
Citas de los Evangelios que de manera especial se refieren a la Virgen María:
·         El ángel anuncia a la Virgen María la maternidad divina. (Lc. 1, 26-38)
·         María visita a su prima Isabel. (Lc. 1, 39-45)
·         María entona el Magnificat. (Lc. 1, 46-56)
·         El ángel anuncia a José el nacimiento de Jesús. (Mt. 1, 18-25)
·         Genealogía de Jesús, según la línea del Rey David. (Mt. 1, 1-17; Lc. 3, 23-38)
·         Jesús nace en Belén (Lc. 2, 21)
·         Adoración de los pastores. (Lc 2, 8-20)
·         Circuncisión de Jesús. (Lc. 2, 21)
·         Presentación en el Templo. (Lc 2, 22-38)
·         Adoración de los magos de Oriente (Mt. 2, 1-12)
·         La Sagrada Familia huye a Egipto. (Mt. 2, 13-15)
·         Jesús con los doctores. (Lc. 2, 41-50)
·         Jesús de Nazaret (Lc. 2,39-40; 51-52)
·         En Caná de Galilea, Jesús realiza su primer milagro. (Jn 2, 1-12)
·         Quien hace la voluntad de Dios, este es mi hermano. (Mt. 12, 46-50)
·         Jesús nos da a su Madre (Jn. 19, 25-27)

martes, 19 de noviembre de 2019

las palabras de Jesús

"El hecho es que las palabras de Jesús poseen una densidad y una profundidad que las demás palabras no tienen, sean de filósofos, de políticos o de poetas. Las palabras de Jesús son, como a menudo se definen en el Nuevo Testamento, espíritu y vida. Contienen, expresan, comunican una vida, la plenitud de la vida". 

Ejercicios espirituales dados en el Vaticano en presencia de S. S. Juan Pablo II. F.X. Nguyen van Thuan. página 73

la esperanza en el momento presente

"Jesús, no esperaré; vivo el momento presente colmándolo de amor.
La línea recta está compuesta por millones de puntos unidos entre sí. 
Mi vida también está integrada por millones de segundos y de minutos unidos entre sí. 
Dispongo perfectamente cada punto, y la línea será recta. Vivo con perfección cada minuto, y la vida será santa. 
El camino de la esperanza está enlosado de pequeños pasos de esperanza. La vida de esperanza está hecha de breves minutos de esperanza. 
Como tú, Jesús, que has hecho siempre lo que le agrada a tu Padre. 
Cada minuto quiero decirte: Jesús, te amo; mi vida es siempre "una nueva y eterna alianza" contigo. 
Cada minuto quiero cantar con toda la Iglesia: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo..."

Ejercicios espirituales dados en el Vaticano en presencia de S. S. Juan Pablo II. F.X. Nguyen van Thuan. página 65

martes, 12 de noviembre de 2019

el Buen Pastor nos busca

¡Ven, Señor Jesús!
Quisiera concluir esta meditación con una palabra y una oración de esperanza.
Me encontraba en Melbourne, Australia, para dar una tanda de ejercicios espirituales. Con gran consuelo leí en la pared esta palabra de esperanza: "No hay santo sin pasado ni pecado sin futuro.."
Ante el Señor, que nos ha reunido en su nombre, nuestro pasado está todo en su misericordia, y nuestro futuro, en su inmutable fidelidad.
La oración de esperanza nos la sugiere san Ambrosio, un pastor que reza  aJesús, Buen Pastor, con estas palabras:
"Ven, Señor Jesús, busca a tu siervo, busca a tu oveja extenuada.
Ven, Pastor, busca como buscaba José a sus ovejas.
Tu oveja ha andado errabunda mientras tú tardabas, mientras tú te entretenías por los montes. Deja tus noventa y nueve ovejas y ven a buscar a la que vagaba.
Ven sin perros,
ven sin rudos asalariados,
ven sin el mercenario, que no sabe pasar por la puerta.
Ven sin ayudante, sin intermediarios, que ya desde hace tiempo estoy esperando tu venida.
Sé que estás a punto de llegar, si es verdad que no he olvidado tus mandamientos.
Ven, pero sin bastón; con amor y con actitud de clemencia". 

Ejercicios espirituales dados en el Vaticano en presencia de S. S. Juan Pablo II. F.X. Nguyen van Thuan. página 42

viernes, 1 de noviembre de 2019

contemplar la misericordia

"Los santos son expertos en este amor sin límites. A menudo en mi vida he pedido a sor Faustina Kowalska que me haga comprender la misericordia de Dios. Y cuando visité Paray-le-Monial, me impresionaron las palabras que Jesús dijo a santa Margarita María Alacoque: "Si crees, verás el poder de mi corazón". Testigos de esperanza. Ejercicios espirituales dados en el Vaticano en presencia de S. S. Juan Pablo II. F.X. Nguyen van Thuan. página 31

lunes, 7 de octubre de 2019

BENEDICTO XVI: EL DECÁLOGO DEL SANTO ROSARIO 1.- “El santo rosario no es una práctica piadosa del pasado, como oración de otros tiempos en los que se podría pensar con nostalgia. Al contrario, el rosario está experimentado una nueva primavera”.
 2.- “El rosario es uno de los signos más elocuentes del amor que las generaciones jóvenes sienten por Jesús y por su Madre, María”. 
3.- “En el mundo actual tan dispersor, esta oración -el rosario- ayuda a poner a Cristo en el centro como hacía la Virgen, que meditaba en su corazón todo lo que se decía de su Hijo, y también lo que El hacía y decía”. 
4.- “Cuando se reza el rosario, se reviven los momentos más importantes y significativos de la historia de la salvación; se recorren las diversas etapas de la misión de Cristo”. 
5.- “Con María, el corazón se orienta hacia el misterio de Jesús. Se pone a Cristo en el centro de nuestra vida, de nuestro tiempo, de nuestras ciudades, mediante la contemplación y la meditación de sus santos misterios de gozo, de luz, de dolor y de gloria”. 
6.- “Que María nos ayude a acoger en nosotros la gracia que procede de los misterios del rosario para que, a través de nosotros, pueda difundirse en la sociedad, a partir de las relaciones diarias, y purificarla de las numerosas fuerzas negativas, abriéndola a la novedad de Dios”. 
7.- “Cuando se reza el rosario de modo auténtico, no mecánico o superficial sino profundo, trae paz y reconciliación. Encierra en sí la fuerza sanadora del Nombre Santísimo de Jesús, invocado con fe y con amor en el centro de cada Avemaría”. 
8.- “El rosario, cuando no es mecánica repetición de formas tradicionales, es una meditación bíblica que nos hace recorrer los acontecimientos de la vida de la Señor en compañía de la Santísima Virgen María, conservándolos, como Ella, en nuestro corazón”. 
9.- “Ahora, que finaliza el mes de mayo, no debe cesar esta buena costumbre, es más debe proseguir todavía más con mayor compromiso de manera que, en la escuela de María, la lámpara de la fe brille cada vez más en el corazón de los cristianos y en sus casas”. 
10.- “(En el rezo del rosario), os encomiendo las intenciones más urgentes de mi ministerio, las necesidades de la Iglesia, los grandes problemas de la humanidad: la paz en el mundo, la unidad de los cristianos, el diálogo entre las culturas”.


viernes, 6 de septiembre de 2019

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APARICION MEDJUGORJE MENSAJE DE LA VIRGEN 02 DE SETIEMBRE DEL 2019 A MIRJANA BOSNIA HERZEGOVINA! Mensaje del 2 de septiembre de 2019 en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina. “Queridos hijos: ¡Oren! Recen el Rosario cada día, esa corona de flores que me enlaza directamente, como Madre, con sus dolores, sufrimientos, deseos y esperanzas. Apóstoles de mi amor, estoy con ustedes por la gracia y el amor de mi Hijo, y les pido oraciones. El mundo tiene mucha necesidad de sus oraciones para que las almas se conviertan. Abran con total confianza sus corazones a mi Hijo, y Él escribirá en ellos un resumen de Su palabra: eso es el amor. Vivan un vínculo indisoluble con el Sagrado Corazón de Mi Hijo. Hijos míos, como Madre les digo que ya es hora de que se arrodillen ante mi Hijo, que lo reconozcan como su Dios, el centro de su vida. Ofrézcanle dones, lo que Él más ama es el amor al prójimo, la misericordia y un corazón puro. Apóstoles de mi amor, muchos de mis hijos aún no reconocen a mi Hijo como su Dios, aún no han conocido Su amor. Pero ustedes, con su oración pronunciada desde un corazón puro y abierto, con los dones que ofrecen a mi Hijo, harán que se abran incluso los corazones más endurecidos. Apóstoles de mi amor, el poder de la oración, pronunciada desde el corazón – la poderosa oración llena de amor –, cambia el mundo. Por eso, hijos míos, oren, oren, oren. Yo estoy con ustedes. Les doy las gracias.”

domingo, 1 de septiembre de 2019

Casa de la familia Porras y Ayllón. Pedro Abad.

"En Pedro Abad, en la antigua casa solariega de los Porras hay una sencilla puerta trasera que recuerda las salidas furtivas de las dos amables "señoritas" entregadas a los pobres" "Amar siempre". Inmaculada Yáñez, aci. página 30


lunes, 13 de mayo de 2019


SANTA RAFAELA MARÍA DEL SAGRADO CORAZÓN
«De esta fundadora de las Esclavas del Sagrado Corazón, Pío XII dijo que fue una mártir en la sombra. Compartió el mismo ideal con su hermana, aunque dentro de la orden tuvo que vivir también la separación de ella que le fue impuesta»
Madrid, 06 de enero de 2014 (Zenit.orgIsabel Orellana Vilches | 466 hits
En esta festividad de la Epifanía del Señor, la Iglesia celebra la vida de Rafaela María del Rosario Francisca Rudesinda Porras y Ayllón. Nació en Pedro Abad, (Córdoba, España) el 1 de marzo de 1850 en una familia de alta posición social. Fueron trece hermanos, once varones, su hermana Dolores y ella. A los 4 años perdió a su padre. El 25 de marzo de 1865, a los 15 años, en la parroquia de san Juan de los Caballeros hizo voto de castidad perpetua. Quizá no tenía claro lo que iba a ser de su vida, pero apuntaba claramente a la consagración. Todo eso se concretó muy pronto cuando en 1869, alrededor de sus 19 años, pasó por el nuevo y duro trance de ver morir a su madre hallándose sola junto a ella: «Prometí al Señor no poner jamás mi afecto en criatura alguna». Después, las dos hermanas, que compartían similares ideales, acrecentaron su piedad y las obras de caridad.
Una vez que se casaron dos de sus hermanos, y tras la prematura muerte de otro en 1872, pensaron dar un giro a su vida haciéndose carmelitas en su ciudad natal. En 1873 seguían las directrices del sacerdote, D. José María Ibarra. Y en 1874, asesoradas por él, ambas hermanas convivieron junto a las clarisas de Córdoba pasando por una fecunda etapa de reflexión. Entonces conocieron al buen sacerdote, D. José Antonio Ortiz Urruela, que fue decisivo en sus vidas. Siguiendo su consejo, en 1875 se pusieron en contacto con la Sociedad de María Reparadora como postulantes. Al tomar el hábito eligieron el nombre: Rafaela, el de María del Sagrado Corazón, y Dolores, el de María del Pilar.
En 1876 la Sociedad se trasladó a Sevilla, y las dos hermanas permanecieron en Córdoba con otras novicias, bajo el amparo del obispo, fray Ceferino González. Éste las apoyó para que en diciembre de ese mismo año pusieran en marcha el Instituto de Adoradoras del Santísimo Sacramento e Hijas de María Inmaculada. Después diría: «Yo no quiero ser Fundadora», pero no hubo marcha atrás, e incluso fue elegida Superiora. La comunidad vivía en conformidad con las Reglas de san Ignacio. Pero en un momento dado, les avisaron de que el prelado quería intervenir en su forma de vida, y determinaron salir de noche catorce novicias, junto a Rafaela María, camino de Andujar. En Córdoba permanecía Dolores para notificar el hecho. En Andújar se alojaron en el Hospital de las Hijas de la Caridad. La santa decía: «Yo me encuentro con valor y fuerzas muy grandes, porque tengo puesta mi confianza en el Señor, en que nos ayudará siempre porque no deseamos más que su honra y su gloria».
De Andújar se trasladaron a Madrid, abriendo otra casa en el barrio de Chamberí. Al morir D. José Antonio, recibieron la ayuda del jesuita, P. Cotanilla, y del obispo auxiliar Sancha. En 1877 el cardenal Moreno les concedió la aprobación diocesana y diez años más tarde, el papa León XIII aprobó la Congregación con el nombre de Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús. Su deseo era que todas se vinculasen al ardiente anhelo de su corazón: «Que todos lo conozcan y lo amen». Ella seguía su camino de oblación, sabedora de que era la única vía para unirse a Dios. Así lo consignaba en sus ejercicios espirituales. Y Dios la escuchó. En 1892 tenía 43 años y aún le quedaban 32 más de vida cuando abatió sobre ella la «noche oscura». Estaban en un momento fecundo para el Instituto, y en medio de él brotaron las malas hierbas de la desconfianza y la incomprensión, una «aniquilación progresiva y de martirio en la sombra», como dijo Pío XII.
Ante las graves dificultades de gobierno, renunció al generalato en Roma a favor de su hermana Dolores, y quedó relegada por completo al olvido, realizando duros trabajos y sufriendo constantes humillaciones, mientras se inmolaba con la vivencia heroica de la humildad y el perdón. En su soledad y silencio renovaba su espíritu de reparación por los pecados del mundo, pensando únicamente en la gloria de Dios. Así se abrazó a la cruz. «En el no hacer está mi mayor martirio. Dios me pide ser santa. Yo no puedo dejar de serlo sin despreciar Su santo querer. Si logro ser santa, hago más por la Congregación, por las hermanas y por el prójimo, que si estuviese empleada en los oficios de mayor celo. Mi espíritu gime, pero vale más agradar a Jesús gimiendo que riendo […]. El gozo será en la otra vida. Jesús me ama mucho y esto me debe alentar siempre».
Dios le otorgaba dones extraordinarios. Solo pudo salir de la casa de Roma para ir a Loreto, a Asís y a España, donde no le fue permitido visitar a su hermana en Valladolid, ciudad en la que se hallaba retirada también del gobierno de la Congregación. Su consuelo era rezar de rodillas durante horas ante el Santísimo Sacramento al punto de quedar afectadas por una grave lesión. Murió el 6 de enero de 1925 (Año Santo). Pío XII la beatificó el 18 de mayo de 1952, y Pablo VI la canonizó el 23 de enero de 1977. 

viernes, 10 de mayo de 2019


Oramos con Santa Rafaela María

 Vengo a tu Presencia, Señor,
en  la absoluta seguridad  de que me esperas,
sé que estás ahí para continuar conmigo
un diálogo, que nunca se interrumpe, de amistad.

Experimento la fuerza de tu amor para conmigo,
y temo no saber corresponderte.
¡Soy tan débil, Señor!
Tu misericordia es un torrente desbordado
que alcanza mi corazón hasta inundarlo.
Derriba en mí los obstáculos, grandes o pequeños,
que a veces, como un dique,  puedo alzar ante Ti.
Cuando enumero tus misericordias
se me ilumina el alma.
Me asombra tu cariño   –¿agua o fuego?-
Sólo él es capaz de hacerme limpio,
transparente a tus ojos, feliz...

Vengo a tu Presencia,
para gozar del torrente de tu amor.
Como la  luz vacilante y pequeña de la cera,
quiero arder sencillamente en el amor humilde,
el único que,  de verdad,  te complace,  Señor.

En la sinceridad de mi oración,
escucho tu palabra
disfrazada en las palabras que sugeriste a Rafaela María:
“Amar y más amar, el amor todo lo vence...
Pedir sin cesar este amor”
Día tras día quiero permanecer en mi  súplica confiada
para poder abrirme a tu torrente, Señor.

miércoles, 8 de mayo de 2019


SALMO: FRASES DE SANTA RAFAELA MARÍA

Todas unidas en todo como los dedos de la mano.
Dios me ama, muchísimo.
Adelante y con valor hasta el fin.
El Señor me quiere como a la niña de sus ojos.
Tengo puesta mi confianza en Dios.
Universales como la Iglesia
Veo a Dios muy grande y a mi pequeñísima.
A Dios le roba el corazón el humilde y el sencillo.
El amor de Dios alcanza a todos los hombres. ¡Somos sus hijos!
Se vale de los pequeños para enseñar a los grandes.
Fiarme ciegamente de Dios como una hija en brazos de su madre.
Debo dejarme en manos de Dios con entera confianza.
Callar y fiarme siempre. No temer a nadie ni a nada.
Mi camino no es de rezar mucho sino de orar mucho.
Ver la imagen de Dios en todas las personas que trate.
Mi vida debe ser un continuo acto de amor.
Oraré mucho por la salvación de la gente.
Debo fomentar la confianza en Dios. Si le somos fieles nos ha de dar todo lo que necesitemos.
Viéndome péquenla estoy en mi centro, porque veo lo que hace Dios en mí y en mis cosas.
Seamos humildes pues cuando empiezan las grandes cosas se pierde la cabeza.
Verme siempre en lo que soy: un vaso frágil sostenido por pura misericordia.
Trabajar porque todos conozcan a Jesús.
Qué felicidad se experimenta en ayudar a los demás.
Hacer porque todos los que nos rodean pasen la vida feliz, esta es la verdadera caridad.
Los pobres: ocúpate de ellos. Cuando se ve la misericordia de cerca se ablanda el corazón y se reconoce la bondad de Dios.
Respetar a todos como imágenes de Dios.
Lo que se ama no pesa.
Que todos lo conozcan y lo amen.
Sirvamos a Dios lo mejor que podamos con alegría.
No respondas nunca con mal modo a nadie.
Mucho hace el que todo lo hace bien.
Poner a Cristo a la adoración de los pueblos.
Que Jesús nazca en vuestro corazón.
Tranquilidad, paz, alegría y gran confianza.
Jesús me ama y esto me debe alegrar.
El Señor se sirve de los más pequeños para enseñar a los grandes.
Pedir a Jesús sin cesar.
Un corazón sencillo rinde el corazón de Dios.
Nuestras aspiraciones apoyadas en Dios deben ser muy grandes.



miércoles, 1 de mayo de 2019



Oramos con santa Rafaela María
“Esto es mi cuerpo... Haced esto en memoria mía”
Como tantas veces en mi vida, 
he escuchado en la Eucaristía  estas  palabras,
palabras que me hablan de tu amor hasta la muerte
y que yo escucho a veces vencido por la rutina.
Hoy quiero acogerlas como Rafaela María.

Dame, Señor,  ojos nuevos
para verte  y mirarte “como el que sirve”,
arrodillado a los pies de todos, lavando y curando heridas.
Y hazme valiente para imitar tus gestos:
lavar, curar,  acariciar...
 ceder el primer puesto, renunciar a ambiciones,
suavizar  convivencias, posibilitar  la alegría.
Así lo hizo ella, Rafaela María.

“Esto es mi cuerpo... Haced esto en memoria mía”
Dame, Señor,  constancia y humildad
para hacer  en mi  ambiente la unidad  de tu cuerpo,
para  reconstruir una y otra vez
la  ilusión de una fraternidad abierta y comprometida, alentando
esperanzas, suscitando utopías.
Hago memoria de tu Sangre preciosa, derramada por muchos...
Me  anima también el recuerdo de Rafaela María,
dispuesta siempre  a dar la vida por la unión y la paz.

Modelar  mi vida, Señor, a tu vida
-tu vida en el tiempo,  nuestro pequeño tiempo;
tu vida entregada  en la Eucaristía-
abre  mi corazón a dimensiones nuevas:
los intereses  de tu Corazón que abraza a todos los hombres.

Como Rafaela María, en espíritu y en verdad,
quiero adorar tu Presencia de Resucitado :
presencia de siervo y Señor, de Dios y de amigo

sábado, 2 de marzo de 2019

Sunshine on My Shoulders
Sunshine on my shoulders makes me happy
Sunshine in my eyes can make me cry
Sunshine on the water looks so lovely
Sunshine almost always makes me high
If I had a day that I could give you
I'd give to you the day just like today
If I had a song that I could sing for you
I'd sing a song to make you feel this way
Sunshine on my shoulders makes me happy
Sunshine in my eyes can make me cry
Sunshine on the water looks so lovely
Sunshine almost always makes me high
If I had a tale that I could tell you
I'd tell a tale sure to make you smile
If I had a wish that I could wish for you
I'd make a wish for sunshine for all the while
Sunshine on my shoulders makes me happy
Sunshine in my eyes can make me cry
Sunshine on the water looks so lovely
Sunshine almost all the time makes me high
Sunshine almost always