viernes, 20 de noviembre de 2009

El dinamismo de la gracia. José María Castillo.

En los escritos del Nuevo Testamento, la gracia es el favor, la benevolencia, el cariño de Dios. Este favor y este cariño está por encima de nuestros comportamientos. De manera que lo que salva al hombre no es su conducta, sino la gracia de Dios. Por eso el creyente no debe concentrar sus esfuerzos en la propia conducta, que le proporciona satisfacción y orgullo, sino en el amor que se abre al servicio de los demás. Esta actitud debe ser tan radical que ha de llevar al cristiano a romper con el mundo, es decir con el orden establecido, siendo un inconformista frente al sistema. De esta manera, la gracia nos hace soportar las persecuciones y sufrimientos, como afirma la primera carta de Pedro (2, 11; 5, 10). Por otra parte, la misma gracia nos lleva a la solidaridad con los débiles. Es decir, la gracia es una experiencia que crea comunidad y cuyo dinamismo es esencialmente comunitario.José María Castillo
Fuente:
 http://www.mercaba.org/Fichas/GRACIA/631-10.htm

jueves, 19 de noviembre de 2009

Pobreza en el mundo

cepal

Pobreza en el mundo aumentará en nueve millones de personas
Los pobres en la región aumentaron a 189 millones, mientras los indigentes crecieron hasta 76 millones como consecuencia de la crisis económica, informó hoy la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
La crisis se reflejará también en la contracción que tendrán en su conjunto los países latinoamericanos y caribeños, que CEPAL estima preliminarmente fluctuará entre -1.5% y -1.8%. Y agregó que para el 2010 las tasas de crecimiento serán "modestas".
La secuela de la crisis implicó alterar el ritmo de reducción de la pobreza que se venía registrando en la región desde comienzos de la década. En relación al año anterior la pobreza aumentó 1,1%, en 9 millones, y la indigencia en 0,8%, en 5 millones. Eso significa que el 47,8% de la población latinoamericana y caribeña vive en condiciones de pobreza o indigencia.
"Este aumento de la pobreza nos obliga a actuar: debemos replantear los programas de protección social, con una visión estratégica de largo plazo y medidas que sepan aprovechar el capital humano y resguarden el ingreso de las familias y grupos vulnerables", dijo la mexicana Alicia Bárcena, la secretaria ejecutiva del organismo económico de Naciones Unidas con sede en esta capital.
Bárcena agregó que si bien los efectos han sido esta vez menos profundos que en anteriores crisis, se requiere de medidas para atacar el flagelo de la pobreza. "Hay espacio para una política más activa, pero hay países con semáforo en rojo y otros en amarillo por el deterioro del tejido social", afirmó.
La pobreza regional tiene cara de niño y de mujer. Según el estudio de CEPAL, los niños y las mujeres son los más afectados por la crisis. En menores de 15 años la pobreza ha golpeado 1,7 veces más que en adultos, mientras que en las mujeres es 1,15 veces superior. El análisis de CEPAL consigna que a diferencia de las crisis anteriores, la actual no produjo colapsos fiscales ni financieros, ni tampoco incidió en procesos inflacionarios. Bárcena señaló que México, a donde se expandió más rápidamente la crisis por su dependencia de la economía estadounidense, junto con Centroamérica, muestran las peores caras del aumento de la pobreza. Y entre los países centroamericanos el más complicado, según CEPAL, es Honduras.
Los pobres en México alcanzarán a los 37 millones y los indigentes a 12 millones. Ese país, además, liderará este año la mayor caída del Producto Interno Bruto, que se estima ascenderá al 7%.
Destacó que México, sin embargo, ha respondido a la crisis con un fuerte apoyo a los sectores más pobres y su inversión en el gasto social asciende a 800 dólares per cápita. Pero su recuperación en el 2010 dependerá de la velocidad con que Estados Unidos saldrá de la crisis.
Bárcena aseguró que para no perpetuar el círculo de la pobreza "urge aplicar políticas de largo plazo dirigidas a los niños y jóvenes, quienes son los futuros motores productivos de la sociedad, y facilitar la inserción laboral de las mujeres".
Entre las medidas sugeridas por el organismo se encuentran las destinadas a expandir la cobertura y calidad de las prestaciones asistenciales, mejorar los ingresos de los adultos mayores, aumentar los seguros de desempleo, aumentar la cobertura de la educación preescolar, incentivos estatales para un mayor y mejor empleo de las mujeres.
"Con prudencia fiscal no hay que descuidar a los más vulnerables", afirmó Bárcena.
AP
El País Digital

Ecclesia de Eucharistia. Juan Pablo II

53. Si queremos descubrir en toda su riqueza la relación íntima que une Iglesia y Eucaristía, no podemos olvidar a María, Madre y modelo de la Iglesia. En la Carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, presentando a la Santísima Virgen como Maestra en la contemplación del rostro de Cristo, he incluido entre los misterios de la luz también la institución de la Eucaristía. Efectivamente, María puede guiarnos hacia este Santísimo Sacramento porque tiene una relación profunda con él.
A primera vista, el Evangelio no habla de este tema. En el relato de la institución, la tarde del Jueves Santo, no se menciona a María. Se sabe, sin embargo, que estaba junto con los Apóstoles, « concordes en la oración » (cf. Hch 1, 14), en la primera comunidad reunida después de la Ascensión en espera de Pentecostés. Esta presencia suya no pudo faltar ciertamente en las celebraciones eucarísticas de los fieles de la primera generación cristiana, asiduos « en la fracción del pan » (Hch 2, 42).
Pero, más allá de su participación en el Banquete eucarístico, la relación de María con la Eucaristía se puede delinear indirectamente a partir de su actitud interior. María es mujer « eucarística » con toda su vida. La Iglesia, tomando a María como modelo, ha de imitarla también en su relación con este santísimo Misterio.

domingo, 15 de noviembre de 2009


Reparar es confiar en Jesús.
Reparar es perdonar y seguir perdonando.
Reparar es vencer el mal a fuerza de bien.
Reparar es amar la verdad.

Conferencia: Anselm Grüm. 2006-BA(parte VI)

Y la quinta área son justamente las relaciones. Relaciones quiere decir que con todo me adapto y me manejo con todo, pero si una persona no se maneja con nada, si no puede ingresar en comunión en conjunto esto también es una señal. En la casa de recogimiento, en donde trabajo hace 16 años, también aparecen sacerdotes que tienen un conflicto con la comunidad, dirigen esa comunidad, o con quienes dirigen esa comunidad. Un hombre o una mujer cuenta algo entonces uno primero piensa que el dirigente realmente es caótico, que está obsesionado con el poder, el sacerdote realmente se esforzó mucho, pero en una situación muy difícil ¿cómo encontrar una solución? Esta es la impresión que uno se lleva de esta reunión o charla y se lo di a trabajar durante una semana en el equipo de cocina, se habla mucho, todos se enojan con esta persona, y nos damos cuenta que probablemente se deba a el también un poco, que los conflictos se generen por la forma en que el trata a las personas, como se maneja con las mujeres. Esto del convivir, del estar juntos, muestra claramente como está el alma de esa persona. Un hermano hablaba siempre del gusto de Jesús. Se puede reconocer el gusto a Jesús en el acompañamiento, y este gusto no se reconoce únicamente en las palabras devotas sino en lo que se irradia de la persona. Si alguien está con gusto con esa persona, si hay algo agregado, si hay algo que sojuzga a los demás, que es amargo en el otro, a esto lo experimento muchas veces en las relaciones, no tiene que ser en el matrimonio o en la amistad sino en relaciones de trabajo por ejemplo. Hay algunos que sienten que de su jefe siempre aparece algo que evalúa al otro, siempre se siente evaluado por el jefe y uno no puede hablar con el jefe en forma normal, siempre hay un reproche, yo hago tanto por ustedes y ustedes no hacen nada a cambio, no hace nada por mi. ¿Qué irradio? Aparece el reproche, evalúo al otro, juzgo al otro o irradio otra cosa. Puedo hablar tanto de amor al prójimo. El amor al prójimo no es algo que debo proclamar sino que debo hacer, mostrar, y se muestra mucho en lo que yo irradio, algo que humilla al otro o hay personas que ingresan a un espacio e irradian un clima frío, otros lo que irradian es “ustedes no saben nada, yo soy el único que sabe todo”. Eso es una postura. ¿Qué es lo que irradian las personas? Es algo que se nota y puede ser algo desagradable, y el estar en conjunto es un muy buen test de la vida espiritual. Dios me habla a mí en este estar con otros.

Estas eran las cinco áreas a las que quería referirme y resumir ahora algunos pensamientos.

¿Qué significa la espiritualidad para mí? Significa que todo lo que tengo en mi interior, también mi vida muy concreta, mi trabajo, mis relaciones, lo cotidiano, que a esto lo llevo ante Dios, que lo vea, que lo analice a la luz de Dios y diga la luz de Dios está ahí, el espíritu de Jesús ingresó a todas las áreas de mi vida, en lo inconciente, en mis sueños, en mis sentimientos, en mis pensamientos, en mi cuerpo, en mi trabajo, en mis relaciones, o solo tengo una imagen exterior de la espiritualidad pero que no transforma al hombre realmente. La transformación es por supuesto un elevado ideal, que seamos permeables a Cristo. Esta probablemente sea la meta de nuestra vida espiritual y lo notamos en las personas, es decir, si pone a su ego en primer término o es más permeable a otra cosa y se deja en manos de Cristo, este es el objetivo de nuestra vida espiritual. Pero para eso tenemos que analizar todas las áreas y aquí nos encontramos otra vez con la humildad. Para mí la psicología cumple la función que lo teológico sea reducido, no es que lo teológico esté reduciendo todo a lo psicológico, en la casa de recogimiento tengo el acompañamiento terapéutico y psicológico y hablamos todas las semanas en el equipo sobre los diferentes aspectos de las diferentes personas que se alojan en esta casa de ejercicios. La persona tiene que poner todo en su relación con Dios, no es que lo psicológico y lo espiritual estén separados sino que es algo que debe confluir. Todo lo que está en mi interior, mi cuerpo, mis emociones, mis pasiones, mis necesidades, mis impulsos, mi vitalidad, mis relaciones, que mire todo esto y que a todo ello lo relacione con Dios y deje que sea entonces penetrado por el Espíritu Divino. El objetivo es que nos vayamos transformando cada vez más en aquello en el ser único, en el hombre único al cuál Dios nos ha llamado, la palabra única que ha pronunciado Dios en nosotros, es decir, que nos liberemos de algunas imágenes ideales. Hay algunas imágenes ideales que nos ponen en contacto con nuestros propios potenciales. Si leo las historias de los santos y estoy fascinado con ellos, o leo la Biblia y estoy fascinado por esta lectura, entonces esto me pone en contacto, me llega y digo que en Jesús hay un anhelo que siento que puede vivir en mí, siento que es mi vida. Pero también hay otros en los cuáles tengo una imagen ideal exterior y digo que tengo que copiar al otro, y en esos caso suelo huir de mi propia realidad. Es decir, yo tengo que representar mi manera espiritual de Jesús, tengo que respetar la de otros pero la tengo que vivir a mi manera, en ese caso la espiritualidad también tiene una tarea moldeadora, formadora. Es un gozo personal, privado, es decir que si yo entierro en este mundo mi propia huella de vida entonces estoy realizando una transformación. Hay mucha gente que dice que no podemos modificar nada porque los poderes son los que determinan el mundo, que cada uno de nosotros no es importante. Al contrario, cada uno de nosotros es personal, tiene una cara, un rostro, irradia algo. ¿Qué huella es la que quiero enterrar?, ¿Cuál es mi huella que no debo enterrar? ¿Cuál es mi rastro en la vida? Eso tiene que ver con mis heridas, con mi historia. Al mirar mi vida transformarla. Pero si yo entierro, sepulto mi propio rastro de vida, entonces encontraré algo cálido ahí.

Una imagen de los primeros monjes, ellos estaban convencidos que cuando iban al desierto, el desierto es el lugar de los demonios y donde está la mayor tiniebla, y dejan que esto aclare un poco y dejen entrar a Cristo en su corazón, entonces el mundo será más claro para ellos. Eso es una imagen. Uno de los monjes mayores decía que si vas al desierto y te haces monje entonces no te imagines que serás algo mejor o que eres algo mejor, sino imagínate que eres un perro que muerde, que está atado a una correa para que no muerda a otros. Vida espiritual quiere decir que si soy un perro que muerde entonces yo me ato a la correa para no dañar a los demás, al medio ambiente, al entorno, es decir que protejo a los otros de mis agresiones y de mi negatividad. Si yo me transformo, entonces de mi parte algo también.

La espiritualidad quiere también transformar a este mundo no por grandes acciones o campañas que tienen también este mandato en lo social, en lo político, iniciar proyectos en estas áreas, pero cada uno de nosotros tiene la misión de dejar sepultado, de dejar marcado su rastro, su señal. Dios a través de mí también quiere expresar algo en este mundo, entonces a través de su vida, este mundo será más cálido, más humano y más claro. Creo que este es el objetivo.

sábado, 14 de noviembre de 2009

conociendo a santa Rafaela


"No hay vida más santa que
aquella que nos hace más semejantes
 a Cristo y a su Santísima Madre"

Santa Rafaela María.





BODAS DE CANÁ
"HAGAN TODO LO QUE ÉL LES DIGA".

Conferencia: Anselm Grüm. 2006-BA(parte V)

La cuarta área es el trabajo. Se habla que debemos orar y trabajar lo suficiente. En San Benito lo vemos. El trabajo es una forma de testear si nuestra vida espiritual está bien o no. Benito testea a los monjes jóvenes en cuánto a si buscan realmente a Dios. El maestro debe reconocer si buscan a Dios realmente y lo hace con tres criterios: si tienen la edad suficiente para el oficio, si están dispuestos a entrar en comunión, y si están dispuestos a exigirse en el trabajo. Es decir que son los tres criterios de la sanidad psicológica de relación emocional, de relaciones y su desempeño. Para San Benito es una señal de la sana espiritualidad el que el trabajo fluya, y si a alguien realmente le sale todo mal no es porque es un inútil, esto demuestra de todas maneras que en su alma hay algo torcido, algo que no funciona bien. San Benito le dice al mayordomo que no debe ser lento. Hoy en la espiritualidad existen los nuevos inventos de la lentitud, que uno debe avanzar en forma lenta, si, esto está bien, pero en el trabajo se requiere que fluya, que todo salga. Una mujer me contó que quería trabajar pero todo funcionaba muy lentamente y en la charla se mencionó que esto no ocurría porque fuera perezosa sino porque necesitaba mucha energía para su propia alma, porque tenía miedo permanentemente de lo que otros podían pensar de ella y pudiesen reconocer en ella lo que pensaba. La forma en que trabajamos es muy importante y se muestra allí si estoy dispuesto a entregarme a Dios o no. Hay muchos hombres jóvenes que quieren ingresar al monasterio, entran dos o tres todos los años, pero muchas veces tenemos unas veinte solicitudes, algunos quieren ingresar al monasterio simplemente para estar como en un letargo. Es importante ver como trabajan, si trabajan por ejemplo en el jardín es un criterio este de evaluarlos, porque si viven soñando no funciona su vida espiritual. Para San Benito el trabajo es una señal. Si por ejemplo circulo alrededor mío en forma narcisita o si en la oración me refiero a Dios esto significa que en mi trabajo puedo ver a las personas y que no voy a girar en torno a mi en forma egocéntrica sino que estoy realmente libre, de liberarme de mi y ver a los otros. Ese es un criterio importante para la vida espiritual. Si en los monasterios se convive permanentemente entonces uno justamente logra conocer al otro muy bien en cuánto al trabajo. Por ejemplo en nuestra casa de recogimiento quedan tres meses, los monjes allí tienen que hacer incluso el trabajo de cocina, son personas que tienen que hacer la preparación de la comida, el servirla y lavar después. En este trabajo se experimenta mucho más sobre el alma que la charla individual. Hay personas que dominan todo el trabajo rápidamente, otros que hablan mucho pero que nunca hacen nada. Todas las semanas tenemos una reunión de dinámica de grupo sobre el equipo de cocina y realmente es muy terapéutico y aparece mucho sobre el alma de cada uno. En la charla con cada uno es bueno saber exponerse y puede hablar uno muy positivamente acerca de eso, pero en lo cotidiano es en donde se demuestra la realidad. Esto es importante, es una imagen importante. A esto también lo experimento en el acompañamiento espiritual, lo hice durante mucho tiempo en la juventud y lo he seguido haciendo con mucho gusto porque estaba muy agradecido con los jóvenes. En algunos también encontré una espiritualidad que era muy eufórica. Una joven de 19 años decía “yo al único que amo es a Jesús”. Entonces le pregunté ¿cómo es tu vida? ¿A qué hora te levantas? ¿Vas a la escuela? ¿Cuándo haces tus tareas?, y cuando hablaba en forma más concreta con ella sobre la vida, tanto más clara se veía que su devoción era una forma de huir de su caos en la vida, es decir, no manejaba su vida y entonces esto se derivó en una devoción eufórica, se imaginó una vida santa, pero no tenía su propia vida. Esto era un criterio importante, es decir, la espiritualidad tiene que transformar la vida, pero si la vida es caótica esto es una señal que en mi interior también hay caos y que yo me estoy refugiando en algo que no conduce a la vida sino que pasa de largo por la vida.